Precios

¿Cuánto cuesta una página web para un negocio pequeño en 2026?

Si has pedido dos o tres presupuestos para tu web, ya habrás visto el patrón: cifras que van de 0 € a 5.000 € y, cuando preguntas por qué, un "depende". Aquí te contamos de qué depende de verdad, qué pagas una sola vez y qué pagas todos los años, y con qué presupuesto se hace una web honesta para un negocio de barrio.

Por qué nadie te da un precio cerrado a la primera

Una página web no es un producto de catálogo: es un trabajo a medida. El precio cambia según cuántas secciones tenga, si hay que vender online, si tú aportas los textos y las fotos o los hacemos nosotros, y sobre todo según quién la hace. No es lo mismo una plantilla rellenada en una tarde que una web construida sección a sección pensando en tu cliente.

Lo que sí puedes exigir es que, después de una primera conversación de quince minutos, te den un precio cerrado por escrito. Si a esas alturas siguen sin comprometerse a una cifra, es una señal de aviso.

Lo que se paga una vez y lo que se paga cada año

Este es el punto donde más gente se lleva sorpresas. Conviene separar las dos columnas desde el principio:

ConceptoCuándo se pagaRango habitual
Dominio (tu dirección .es o .com)Cada año10 – 15 € / año
Alojamiento (hosting)Cada año o mes0 – 120 € / año
Diseño y desarrolloUna vez0 € (tú) – 3.000 € +
Mantenimiento (opcional)Cada mes0 – 60 € / mes
Correo profesional (opcional)Cada año0 – 40 € / año

La única partida que nadie te puede quitar es el dominio: la dirección de tu web es tuya y se renueva cada año. Todo lo demás depende de con quién trabajes. Nosotros, por ejemplo, incluimos el alojamiento y no cobramos cuota mensual: pagas el diseño una vez y a partir de ahí solo el dominio.

Los tramos de precio reales

1. Hazla tú con un creador de webs — 0 a 150 € al año

Wix, Squarespace, el creador de Hostinger, WordPress.com. Pagas una cuota mensual y montas la web arrastrando bloques. Funciona si tienes tiempo, algo de maña y una web muy sencilla en mente. Los inconvenientes: dejas de pagar y desaparece, suelen ir lentas, y el resultado se parece al de otros miles de negocios. El coste "gratis" casi nunca lo es cuando sumas las horas que le echas.

2. Plantilla montada por un tercero — 150 a 600 €

Alguien coge una plantilla de pago, le pone tu logo, tus textos y tus fotos, y te la entrega. Rápido y barato. Sirve para salir del paso, pero heredas los defectos de la plantilla: peso de más, secciones que no encajan con tu negocio y poco margen para cambiar nada después.

3. Freelance o estudio pequeño — 400 a 1.500 €

Aquí ya hablamos de una web pensada para tu caso: estructura a medida, textos trabajados contigo, optimizada para el móvil y para Google. Trato directo con quien la hace. Es el tramo con mejor relación entre lo que pagas y lo que recibes para la mayoría de negocios pequeños. Es también donde se nota si la web está hecha para conseguir clientes o solo para "estar en internet".

4. Agencia — 1.500 a 6.000 € o más

Equipo completo, proyecto largo, mucha reunión. Tiene sentido cuando el proyecto es grande de verdad: catálogo enorme, varios idiomas, integraciones con tus sistemas. Para la web de una peluquería, una gestoría o un taller, suele ser pagar de más por estructura que no vas a usar.

Con qué presupuesto se hace una web decente para un negocio de barrio

Para un negocio local que necesita una web clara, rápida y que le traiga llamadas y mensajes, el punto razonable está entre 300 y 900 € de pago único, más el dominio anual. Por debajo de eso normalmente estás comprando una plantilla; por encima, estás pagando extras que un negocio pequeño rara vez necesita el primer año.

Nuestros precios de lanzamiento están dentro de ese rango: una landing desde 72 €, una web corporativa desde 99 € y una tienda online desde 129 €, con alojamiento incluido y entrega en menos de siete días. Son precios de salida porque estamos empezando y queremos casos reales; el precio final se cierra en la primera llamada según lo que necesites.

En qué no conviene recortar

  • Que cargue rápido en el móvil. Más de la mitad de tus visitas van a entrar desde el teléfono. Si tarda tres segundos, la mitad se va antes de verla.
  • Que se entienda en cinco segundos. Qué haces, dónde y cómo contactar, sin buscar.
  • Que la web sea tuya. El código y el dominio a tu nombre. Si mañana quieres cambiar de manos, que puedas.
  • Que esté preparada para Google. Títulos, textos y estructura pensados para que te encuentren, no solo para que se vea bonita.
Una web barata que trae dos clientes al mes es una inversión. Una web cara que no trae ninguno es un gasto. El precio importa menos que para qué está hecha.

Resumen rápido

  • El dominio (10–15 €/año) es lo único inevitable y siempre debe estar a tu nombre.
  • Desconfía de cuotas mensuales altas "de mantenimiento" si tu web no las necesita.
  • Para un negocio pequeño, 300–900 € de pago único es el tramo con más sentido.
  • Exige precio cerrado por escrito antes de empezar.
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